Este verano es de los difíciles, es
de esos años en el que el nivel del agua ha quedao a pito de su nivel óptimo,
pero al no ser así, el mes de agosto será equilibrante entre un “¡Ahí que pena!”
y un “¡uy!, que se secan”. Es que esta es la penitencia que, para nuestras
desgracias, vamos a cargar años tras año, eso sí con algún respiro que otro.
Pero entre medias de todo esto, el
“CAOS” ha aparecido en las Lagunas, desde primeros del verano con ganas de
permanecer y perdurar, porque los organizadores lo han hechos a conciencia y con premeditación.
No hay poste de luz que no lo hayan
forrado, pero bien forrado y bien pegado, sé que los agresivos postes es otra
penitencia que, para nuestras desgracias, arrastramos. Están bien anclados en
el interior de la zona vallada de la Reserva de la Biosfera y Reserva Natural.
¿Quién se atreve con las eléctricas?. Ni el Tato, mejor dejarlas, porque al fin
y al cabo van hacer lo que les salga el pito.
Y llevo dos pitos, para llegar al
CAOS. Con dos “cojones”, con perdón, así se ha presentado Malú y sus
organizadores, han revestido con cartelería todas y cada uno de las torres de tendido eléctrico y
rincones de las Lagunas. No han dejado un “güeco”, sin empapelar, además con
conciencia y perdurabilidad (bien pegaicos). Las peligrosas torres de las imperiosas eléctricas, que por sí, estorban, afean y dañan, ahora han quedado
horrorosamente adornadas con los “pegaizos” del CAOS.
Sé que todos tenemos que aprender
mucho, sé que todos debemos de colaborar a mantener limpio un lugar que a veces
se nos va la boca en parabienes, mientras las manos las tenemos “mu” sueltas,
pero al fin y al cabo somos seres humanos individuales que poco a poco vamos
teniendo conciencia medioambiental, pero cuando en las Lagunas se instala el
imperio de las eléctricas, sólo nos queda persistencia y luchar cuan David
contra Goliat se tratara, con este último revestido del poder del “imperium”. Ahora cuando se instala, con
conciencia, ganas y persistencia, el TOUR DEL CAOS, nos queda un acto de
valentía y de osadía que es “trincar” a sus organizadores (que buscan acumular
pasta) y cogerles por la oreja y, al mismo tiempo que le tiras para ponerle de
puntillas, susurrarles a los oídos de estos empapelaores “Responsable la empresa anunciadora.
¡Quítalo! ¡Ya!” o si no se aplicará sin más el rigor de la ley, porque estos “malubianos”
con su empapelado, a diestro y siniestro, buscan llenar su “saca” y les importa
un pito (y van tres) que las Lagunas de Villafranca de los Caballeros sean
Reserva de la Biosfera y espacio de especial protección.
¡Ah! a mí Malú y su Tour del Caos del 14 de octubre en Toledo, desde luego no me torean y cuanto menos no la veré, ni la oiré,
ni mucho menos la escucharé, aunque este TOUR CAOS fuera de gratis, es mi pobre protesta, pero
así soy y así lo siento.